¿Cómo serán las parejas del futuro?
¿Cómo son las parejas ideales?
¿Por qué el matrimonio de nuestro tiempo
está en crisis?
¿Cuáles son las causas de la crisis de la
vida conyugal?
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FUNDAMENTO
DE LA FORMACION DE LAS PAREJAS
La
formación de las parejas en todos los seres
obedece a una necesidad de conservación de
los mismos. En el caso del ser humano la formación
de pareja está determinada por el Principio
de Conservación del individuo,
de la sociedad y de la especie humana.
Todas
las parejas se forman bajo la Ley de la Integración:
“Los
elementos que participan en la integración
tienen una afinidad de conservación y son cuantitativamente
proporcionales y cualitativamente diferentes”
La
afinidad de conservación significa tener el
mismo sistema espiritual. La proporción cuantitativa
determina el equilibrio que debe existir en la pareja.
La diferencia cualitativa significa la unidad de los
caracteres opuestos, que se complementan. Las personas
de caracteres iguales se repelen.
En
la actualidad las parejas, comúnmente, se forman
sobre los siguientes criterios de elección.
- Estabilidad económica
- Estar libre, sin compromiso.
- Conocerse bien para estar seguro, que incluye la
familia y el entorno social.
Además se considera ciertas cualidades de la
personalidad, tanto del hombre como de la mujer.
Cualidades
de un hombre candidato:
Bueno, trabajador, comprensivo, cariñoso,
tranquilo, tolerante.
Cualidades
de una mujer candidata:
Linda, sincera, pura, sana, fiel, tranquila, hacendosa,
comprensiva.
En
ninguno de los casos se da prioridad a algo tan
fundamental como saber si tienen o no un sistema
espiritual constituido. Por eso estas parejas sin
un sistema espiritual, fracasan, y si logran sobrellevarse
no viven felices porque no se corresponden mutuamente.
Todo
ser humano necesita para vivir tres tipos de hábitat:
- Su casa,
- Su sociedad,
- Su sistema espiritual.
Existen
tres tipos de pareja según el tipo de enlace
que les une:
A) Enlace
espiritual
Las parejas de enlace espiritual
son especiales, llevan una vida singular. Estas
parejas se conservan bajo un sistema espiritual
diferente al sentido común. Su durabilidad
o temporalidad depende de la solidez del sistema
espiritual al que pertenecen.
B) Enlace
social
Las parejas de enlace social
abundan en la actualidad, se caracterizan por tener
nexos de índole social, se rigen por las
normas, y costumbres de su entorno social. Estas
parejas pueden convivir juntos, pero si no se corresponden
espiritualmente no serán felices. Las parejas
de este tipo están potencialmente predispuestas
a la infidelidad. El lazo que les une, puede ser
el hijo, los bienes materiales adquiridos, y otros
factores de índole social.
C) Enlace
biológico
Las parejas de enlace biológico
se forman y se extinguen con facilidad. Su temporalidad
se debe a la ausencia del sistema espiritual que
les puede unir y a la falta de responsabilidad social
de la pareja.
Con
el fenómeno de la globalización la humanidad
entró a un mundo imprevisto, donde las identidades
culturales que antes eran estables, hoy se ven alteradas
con riesgo a perderse. El hombre entró a un
mundo nuevo desprevenido, sin un paradigma universal
que alumbre su camino. La globalización es
un fenómeno nuevo para la humanidad. La falta
de una identidad universal correspondiente a un mundo
global, ha generado una crisis espiritual de la especie
humana. Esta crisis se refleja en cada persona, en
su inseguridad, en su percepción sin esperanza
de la vida, en su decadencia moral y en sus conflictos
internos. La globalización ha roto los lazos
de unidad cultural de los pueblos del mundo, las personas
ahora se rigen por las reglas que impone el modelo
de sistema social vigente. Los valores morales y los
sentimientos colapsaron por la fuerza de la supervivencia
y el egoísmo inherente al modelo neoliberal
de vida. Por esta razón el matrimonio está
en crisis.
La
durabilidad de la pareja no depende sólo
de conocerse mutuamente, sino de conocer también
lo que en potencia es cada uno; es decir, lo que
puede ser en el futuro, esto lo determina su sistema
espiritual.
Cada
pareja es la unión de dos “semillas”.
Hay que ver si las “semillas” son compatibles,
si son de la misma especie o son de especies distintas.
Si son distintas tarde o temprano se manifestará
la incompatibilidad.
La
incompatibilidad de caracteres es un factor determinante
de la ruptura de la pareja, no por culpa de una
de las partes, sino porque existe, un enemigo mucho
más poderoso que destruye su relación.
Algo que la ciencia, no advirtió a tiempo,
porque la misma ciencia dejó de ser rectora
de la vida humana.
Muchas
parejas son insatisfechas en su relación,
porque viven el nivel biológico de su existencia,
estas personas nunca encontrarán una pareja
duradera, porque en el fondo son inestables.
Los
caracteres opuestos funcionan muy bien, se complementan,
pero con el tiempo se deterioran, porque la crisis
moral, social y existencial termina apagando la
llama que alumbra la vida conyugal.
El
divorcio es una tendencia general como una alternativa
viable frente a una relación deteriorada
y destructiva. Esto es correcto, pero no es una
solución a la crisis global de la vida matrimonial.
Es sólo tratar el efecto y no la causa.
Muchos
buscan su media naranja con gran ilusión.
“Quien busca encuentra”. Se unen y viven
los momentos iniciales con gran esplendor, luego
la relación se deteriora por las circunstancias
cambiantes, sufre un desgaste con el correr del
tiempo; así, deviene la crisis de la pareja
y su fin inevitable. El enemigo oculto venció
una vez más.
Algunas
parejas se mantienen engañándose mutuamente,
caen en la infidelidad. Tarde o temprano son descubiertos,
entonces la ruptura virtual se hace franca y abierta.
¿Qué hacen las parejas? Terminan en
un divorcio, o si logran reconciliarse, no son los
mismos seres de antes que vivían bajo el
sentimiento del amor. El enemigo oculto, pudo más
con ellos. Pueden culparse mutuamente, pero el verdadero
causante sigue avanzando y destruyendo toda relación
desde el interior de cada individuo.
En
muchos casos, la pareja entra en crisis por los
maltratos físicos de uno de los cónyuges,
por lo general del varón. Esta crisis inevitablemente
termina en una ruptura de la relación. ¿Por
qué el hombre recurre al maltrato físico?
En los individuos que usan la violencia física
existe una canalización negativa de sus energías,
en vez de dirigirlas a los retos de la vida son
retenidas y convertidas en negativas por medio del
pensamiento. Estas energías negativas se
inflan como un globo y explosionan, encontrando
en la mujer, la víctima inmediata, receptora
de las energías negativas, en forma de maltrato
físico.
El
maltrato no sólo es de carácter físico,
sino, también puede ser psicológico.
El maltrato psicológico es mucho más
peligroso porque los golpes llegan directos al corazón,
al alma. Los dolores del alma demoran mucho más
en curarse.
La
causa de este problema que termina con la ruptura
de la relación de pareja es el mismo enemigo
oculto que se apodera del individuo y le convierte
en un agresor.
Es
necesario y muy urgente conocer la naturaleza de
este monstruo, enemigo no sólo de las parejas,
sino, de muchos otros problemas del mundo de hoy.
Las
parejas del futuro se formarán sólo
después de vacunarse contra los efectos de
este gigantesco monstruo.
El enemigo número uno de las parejas es:
LA AUSENCIA.
Ausencia de qué dirán
unos. Pues, es la ausencia de algo fundamental,
en el ser humano. Ese algo reside en su tercera
dimensión. La ciencia no ha advertido la
existencia de la tercera dimensión del hombre.
Sólo se ha preocupado de su salud en términos
biológicos y psíquicos, mas no en
su tercera dimensión. El espíritu
es la tercera dimensión del hombre.
LA AUSENCIA DE UN SISTEMA ESPIRITUAL es
la causa de la crisis existencial y moral del ser
humano.
¿Por
qué en el pasado las parejas eran estables
pese a que la ciencia desconocía su tercera
dimensión?
La tercera dimensión
del hombre antes descansaba en las religiones, mitos
y creencias de los pueblos. Estos sistemas espirituales
eran el soporte espiritual que les daba sentido
y estabilidad a las personas.
El efecto global del neoliberalismo
con su mentalidad materialista, poco a poco ha roto
la estructura espiritual de los pueblos y hoy el
mundo se rige por reglas de mercado. Esto ha dividido
el espíritu del hombre: por un lado subyace
en su subconsciente la fe religiosa, y por otro
lado, las reglas de mercado rigen en su vida práctica.
Esta es la razón de su doble personalidad,
doble moral, “doble vida”, “doble
cara”, etc.
Las parejas del futuro,
serán personas sólidamente formadas,
en sus tres dimensiones. Madurez biológica,
madurez social, y madurez espiritual. Condiciones
para un enlace en los tres niveles de la naturaleza
humana: biológica, social, y espiritual.
Todo ser humano necesita para
vivir tres tipos de hábitat:
Su casa,
Su sociedad
Su sistema espiritual.
Un individuo que cumpla con estos requisitos estará
en condiciones de contraer matrimonio.
En la actualidad, sólo
se toma en cuenta la primera y la segunda “casa”,
por ello los matrimonios se desintegran aunque se
prometan amarse toda la vida. La voluntad fue sincera
y el amor verdadero, pero ambos desconocían
la importancia de la tercera “casa”:
el sistema espiritual.
Una
persona que no tiene sistema espiritual, tarde o
temprano entra en crisis existencial, su personalidad
es conflictiva, se desintegra, involuciona y termina
autodestruyéndose.
Un
sistema espiritual es la “casa” del espíritu
humano, es la protección, el soporte y la luz
del espíritu humano. El sistema espiritual
es la concepción del mundo de cada persona.
Puede ser una religión, una filosofía,
o la ciencia. A partir de estos tres principales pueden
formarse una variedad combinada de sistemas espirituales.
No basta pertenecer a una religión,
hay que encarnar la fe y sus principios.
No basta conocer muchas corrientes
filosóficas, hay que ser filósofo.
“No hay hombre sin filosofía,
no hay filosofía sin hombre”. (FISP)
No basta ser científico,
hay que ser responsable con la vida humana. Y para
dicho fin, es necesario tener un sistema espiritual
para canalizar positivamente la aplicación
de la ciencia. La ciencia ha de estar al servicio
de la humanidad, y no para la destrucción
del hombre y de la vida en el planeta.
Un hombre sin un sistema espiritual
es inestable. Un hombre inestable no puede asumir
con responsabilidad una empresa matrimonial.
Las parejas del presente y del
futuro, primero tendrán que formar sus sistemas
espirituales, luego estarán preparados para
la vida matrimonial.
La afinidad
de estas parejas estará determinada por sus
sistemas espirituales. Si tienen los mismos sistemas
espirituales, compartirán los mismos principios
por lo tanto caminarán por el mismo sendero
de la vida.
Recordemos una vez más:
El enemigo número uno de una relación
de pareja es la AUSENCIA DE UN SISTEMA ESPIRITUAL.
La esencia del hombre es su
espíritu. El espíritu vive dentro
de un sistema espiritual. Un sistema espiritual
es fundamentalmente: La religión, la ciencia
y la filosofía.